Poemas de Borges sobre la vida ¿Cuál era la visión de Jorge Luis Borges del mundo?

Jorge Luis Borges es uno de los escritores más influyentes de la literatura universal, y su obra poética no es una excepción. En sus poemas, Borges reflexiona sobre la vida y la muerte, la identidad y la memoria, la realidad y la ilusión. En este artículo, exploraremos algunos de los poemas más destacados de Borges sobre la vida.

La visión de Borges de la vida y sus tópicos

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Aunque no era propiamente un filósofo, Borges mostró un profundo interés por la filosofía y exploró diversas ideas filosóficas en su escritura. Su enfoque original consistía en presentar estas ideas de manera vivida y maravillosa, apelando a la intuición del lector más que a la conceptualización o argumentación. Borges recreaba universos literarios basados en las premisas de sistemas filosóficos específicos, permitiendo a los lectores experimentar esas ideas desde dentro del propio sistema.

En cuanto a su visión de la vida, Borges se destacaba por su esteticismo y su valoración de las ideas religiosas y filosóficas por su valor estético y su singularidad. Prefería la belleza antes que la verdad y expresaba su escepticismo hacia las posibilidades de la filosofía para explicar el mundo. Consideraba que todas las doctrinas filosóficas eventualmente se volvían inútiles y meros capítulos de la historia de la filosofía. En lugar de adherirse a una perspectiva filosófica en particular, Borges celebraba la pluralidad de interpretaciones que los seres humanos han dado al mundo.

En relación a la política, Borges no se enfocó tanto en ese ámbito en su obra literaria. Sin embargo, como escritor y pensador, su visión política se ve influenciada por su escepticismo y su valoración de la libertad individual. Borges defendía la autonomía del individuo y se oponía a los totalitarismos y los dogmatismos ideológicos. Su enfoque literario y filosófico resaltaba la importancia de la imaginación y la exploración de diferentes perspectivas.

Borges también mostró interés por la religión y la espiritualidad. Aunque se declaraba agnóstico o ateo, cumplía con ciertos rituales religiosos por petición de su madre y recibió la asistencia de un sacerdote católico en su lecho de muerte. Además, incursionó en el estudio del budismo y habló sobre esta religión en sus conferencias y escritos.

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En cuanto a la ciencia, Borges exploró ideas científicas en su obra, y algunos críticos han destacado posibles correspondencias entre sus cuentos y conceptos científicos avanzados. Se han mencionado ejemplos de cómo los cuentos de Borges ilustran ideas científicas abstractas de manera accesible y metafórica. También se ha señalado que Borges prefiguró aspectos de la World Wide Web en sus relatos, mostrando una visión futurista y una comprensión profunda de la intersección entre la tecnología y la literatura.

Poemas de Borges sobre la vida

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.


Ya no compartirás la clara luna ni los lentos jardines. Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado, cristal de soledad, sol de agonías.

Adiós las mutuas manos y las sienes que acercaba el amor. Hoy sólo tienes la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente para aprender el arte del olvido.

Un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra.

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.
El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, 
lámparas y la línea de Durero, 
las nueve cifras y el cambiante cero, 
debo fingir que existen esas cosas. 

Debo fingir que en el pasado fueron 
Persépolis y Roma y que una arena 
sutil midió la suerte de la almena 
que los siglos de hierro deshicieron. 

Debo fingir las armas y la pira 
de la epopeya y los pesados mares 
que roen de la tierra los pilares. 

Debo fingir que hay otros. Es mentira. 
Sólo tú eres. Tú, mi desventura 
y mi ventura, inagotable y pura.
Lo perdido

¿Dónde estará mi vida, la que pudo 
haber sido y no fue, la venturosa 
o la de triste horror, esa otra cosa 
que pudo ser la espada o el escudo 

y que no fue? ¿Dónde estará el perdido 
antepasado persa o el noruego, 
dónde el azar de no quedarme ciego, 
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido 

de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura 
noche que al rudo labrador confía 
el iletrado y laborioso día, 

según lo quiere la literatura? 
Pienso también en esa compañera 
que me esperaba, y que tal vez me espera.

Preguntas frecuentes de Jorge Luis Borges 

¿Cuáles son los libros más conocidos de Borges?
Los libros más conocidos de Borges son “Ficciones” y “El Aleph”.

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¿Cuáles son los temas comunes en los cuentos de Borges?
Algunos de los temas comunes en los cuentos de Borges son los sueños, los laberintos, las bibliotecas, los espejos, los autores ficticios y las mitologías europeas.

¿Qué influencia tuvo Borges en la literatura latinoamericana?
Borges tuvo una gran influencia en la literatura latinoamericana del siglo XX, especialmente en el desarrollo del realismo mágico.

¿Cuándo y dónde nació Borges?
Borges nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, Argentina.

¿Cuál fue la enfermedad que afectó la visión de Borges?
Borges sufrió de una ceguera progresiva que lo dejó casi completamente ciego a la edad de 55 años.

¿En qué año obtuvo Borges el Premio Formentor?
Borges obtuvo el Premio Formentor en 1961, compartiéndolo con Samuel Beckett.

¿Cuál fue el último libro de Borges y a qué ciudad lo dedicó?
El último libro de Borges fue “Los conjurados”, el cual dedicó a la ciudad de Ginebra.

¿Cuál fue la ocupación de Borges antes de dedicarse por completo a la escritura?
Antes de dedicarse por completo a la escritura, Borges trabajó como bibliotecario, profesor y conferencista.

¿Qué distinciones recibió Borges a lo largo de su carrera?
Borges recibió numerosas distinciones a lo largo de su carrera, aunque no ganó el Premio Nobel de Literatura.

¿Cuáles fueron las posturas políticas de Borges y cómo afectaron su reputación?
Borges tuvo posturas políticas conservadoras que generaron controversia y se discute si esto pudo haber afectado su posibilidad de recibir el Premio Nobel de Literatura.